Las Mujeres Vengativas 3
El marido, en su lecho de muerte, llama a su mujer. Con voz ronca y ya débil, le dice: - Muy bien, llegó mi hora, pero antes quiero hacerte una confesión. – No, no, tranquilo, tú no debes hacer ningún esfuerzo. - Pero, mujer, es preciso. insiste el marido. - Es preciso morir en paz. - Te quiero confesar algo. – ...